Es momento de reconsiderar el valor de los oficios técnicos

A raíz de la escasez de plomeros en la Isla, René Meléndez plantea la necesidad de revalorizar la educación orientada al desarrollo de estos profesionales.

Hay una evidente escasez de plomeros. Lo que para muchos parece un problema lejano, hoy impacta directamente en nuestra construcción, agricultura, acceso a servicios básicos y, sobre todo, en la salud pública. Sin embargo, esta crisis no apareció de la noche a la mañana. Esto es el resultado de años de desatención, estigma hacia los estudios técnicos y la falta de acción coordinada para preparar y certificar a los profesionales que el país necesita con urgencia.

Cada vez que necesites reparar o instalar una cisterna, necesitas un plomero licenciado. Cada vez que el baño de tu casa requiera una reparación en las tuberías, necesitarás a un plomero licenciado. De la misma manera, en cada construcción que se realice para impulsar el desarrollo de nuestra isla, se necesita un plomero licenciado para la instalación de sistemas sanitarios, agua potable, pluviales, de gas, sistemas contra incendios y todas sus tuberías.

La raíz del problema es clara: por años, hemos dejado los oficios técnicos a un segundo plano, mientras muchos jóvenes, por desconocimiento o desvalorización social, evitan carreras que hoy en día tienen alta demanda, estabilidad y un incremento sostenido en los futuros empleos. La realidad es que oficios esenciales, como la plomería, sostienen el funcionamiento básico de un país. En nuestra institución, lo tenemos claro.

Es necesario enfocarnos en fortalecer a los futuros oficiales de la plomería, dotándolos del conocimiento y las habilidades necesarias para responder tanto a la necesidad urgente del mercado como para prepararlos para las exigencias del proceso de certificación. Para lograrlo, las instituciones educativas deben revisar y actualizar sus currículos, asegurando que estén alineados con las realidades actuales del país.

Un ejemplo de estas revisiones curriculares es la creciente necesidad de instalar sistemas como cisternas en hogares y comercios. Estas instalaciones no pueden ser realizadas por cualquier persona, sino que requieren del conocimiento de un plomero licenciado, capacitado no solo en técnica, sino también en cumplimiento con los reglamentos vigentes.
Para atender esta necesidad urgente, debemos comenzar por educar y motivar. La plomería es, y seguirá siendo, un oficio esencial que nunca pasará de moda. No importa en qué etapa de la vida se encuentre una persona: ya sea al inicio de su carrera o buscando reinventarse más adelante, nunca es tarde para descubrir una vocación en la plomería.